Crecimiento de la minería del cobre en Argentina
La minería del cobre en Argentina está experimentando una etapa de expansión significativa, con inversiones proyectadas que alcanzan los 40.000 millones de dólares para lograr una producción anual de 1,25 millones de toneladas de cobre fino hacia el año 2040. Este crecimiento se centra en seis megaemprendimientos clave ubicados en distintas provincias: Vicuña, El Pachón y Los Azules en San Juan; Taca Taca en Salta; MARA en Catamarca; y PSJ Cobre Mendocino en Mendoza. Así lo detalla un informe elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que posiciona al sector como un eje central en la transformación productiva del país.
Desafíos logísticos e infraestructura
El desarrollo de estos proyectos mineros requerirá una infraestructura logística e industrial sin precedentes en la alta montaña entre los años 2026 y 2037. El informe estima la necesidad de incorporar 500 camiones de extracción minera de alto tonelaje, con costos de hasta 8 millones de dólares por unidad, y más de 2.100 vehículos 4x4. Durante la fase de construcción, se utilizarán anualmente 220.000 metros cúbicos de hormigón elaborado y 68.000 toneladas de acero estructural. Además, se demandarán más de 1,8 millones de horas hombre de ingeniería y la instalación de módulos habitacionales para alojar a unas 43.000 personas.
En términos operativos, la fase de explotación requerirá año tras año 470 millones de litros de diésel, 2 gigavatios de electricidad continua y 1,2 millones de toneladas de cal. Estos números reflejan la magnitud del desafío que enfrenta el sector en términos de logística y suministro de recursos.
Impacto laboral y desafíos en la cadena de valor
La expansión de la minería del cobre en Argentina también tendrá un impacto significativo en el empleo directo. Por ejemplo, en San Juan, la mina Los Azules planea contratar a 2.500 personas durante su etapa constructiva. Por otro lado, PSJ Cobre Mendocino en Mendoza contempla la generación de 5.000 puestos de trabajo en el mismo período.
Sin embargo, el informe también destaca un desafío importante en la cadena de valor. Si bien las compañías mineras aplican un esquema de compras que prioriza a los municipios y provincias anfitrionas, las legislaciones de "compre local" a menudo excluyen a la industria manufacturera de provincias sin minería metalífera, como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Esto obliga a las empresas de estas regiones a formar Uniones Transitorias de Empresas (UTE) para poder participar en las licitaciones.
Restricciones tecnológicas y oportunidades de integración
El relevamiento de CAEM y la UIA también señala las restricciones tecnológicas que enfrentan los proveedores argentinos. Aunque el país cuenta con oferta nacional en 73 de los 91 rubros analizados, aún no posee la escala necesaria para fabricar bienes de capital críticos, como palas electromecánicas, chancadores, molinos SAG y sistemas de automatización, que continúan siendo importados. Para maximizar la integración nacional sin perder competitividad, el documento sugiere consolidar una red de proveedores interprovincial que articule las capacidades industriales del centro del país con los requerimientos de las provincias mineras.